Malinterpretar

18 septiembre, 2009

No has comprendido desde el inicio. Simplemente asumes sin preguntar. Tú juzgaste mal a los demás desde el principio. Fue tu imaginación.
– End of Evangelion



Tu malentendiste a los demás antes de conocerlos, mientras te anticipabas conociéndolos; tu te equivocaste sobre ellos cuando estabas junto a ellos; y entonces cuando volvías a casa y le contabas a alguien sobre el encuentro volvías a equivocarte sobre ellos de nuevo. Dado que lo mismo se puede decir de ellos hacia ti, el resultado es una ilusión borrosa vacía de percepción, o mejor llena de percepciones equivocadas. Y aún así, ¿qué vamos a hacer acerca de este significativo y terrible asunto de la existencia de otros? otros que llenamos de nuestros significados y que en cambio actúan de una manera tan contradictoria, ¿tan mal preparados estamos para envisionar los objetivos interiores de los demás? ¿deberíamos encerrarnos y sentarnos recluídos como hacen los escritores solitarios, en una celda insonora, invocando personas con palabras y proponiendo que esas palabras están más cerca de la realidad que las personas reales con la que interactuamos desde nuestra ignorancia todos los días? El hecho se mantiene de que entender a las personas no es de lo que se trata la vida. Es malentenderlas de lo que se trata vivir, equivocarse con ellos, equivocarse y malinterpretarlos y, después de serias reflexiones, volverlos a malinterpretar. Así es como vivimos: equivocados. Tal vez lo mejor sea olvidarse de entender correctamente o no a las personas y solo acompañarnos por el camino. Si puedes hacer eso, bueno... es envidiable.
– Philip Roth, American Pastoral (1998: 35; traducción libre).